INTEGRACIÓN INFORMÁTICA BANKIA-BMN UN FIASCO MONUMENTAL

Desde UGT-Bankia somos conscientes de que un proceso de integración informática de este calibre no es fácil y requiere la intervención de múltiples profesionales, que  a buen seguro han puesto en este proceso toda su profesionalidad y buen hacer para que en un tiempo record estuviera preparado todo para que el día 19 de marzo todo funcionara con normalidad.

Desgraciadamente esto no ha sido así, las oficinas procedentes de BMN están colapsadas de clientes, una gran cantidad de TPV no funcionan o no reconocen las tarjetas, la banca “on line” no funciona fundamentalmente para Instituciones,  empresas y autónomos, por lo que se han colapsado administrativamente y perjudicado sus intereses económicos.

El cabreo es monumental, no solo por parte de los clientes sino también de los trabajadores que se sienten impotentes ante las avalanchas de quejas, amenazas de cancelación de cuentas e incluso insultos y veladas amenazas.

Ante este fiasco monumental, cabe preguntarse por qué ha ocurrido y quien o quienes son los verdaderos responsables.

Está claro que la decisión para que la integración se hiciera el 19 de marzo la tuvo que tomar alguien, que  a buen seguro no fue el vigilante de la entrada de las Torres Kio.

Probablemente hubiera sido necesario un mayor espacio de tiempo para la realización de la integración, que hubiera permitido la realización de las pruebas pertinentes y necesarias para que todo hubiera ido como la seda.

También se podía haber hecho la integración por paquetes y no todo a la vez, lo que hubiera significado detectar y solucionar los problemas en un ámbito más pequeño.

Así pues alguien o algunos de la jerarquía de Bankia tendrían que asumir responsabilidades y si no fuera así exigírselas quien debiera. La competencia está pendiente de lo que ocurre e intentando pescar a rio revuelto.

Desde UGT-Bankia queremos felicitar a todos los trabajadores que han intervenido en este proceso, desde los informáticos hasta  los que prestan sus servicios en las trincheras de las oficinas  por su profesionalidad y dedicación. Y reconocer la labor que los implantadores, tanto los procedentes de Bankia como de BMN, están realizando para facilitar el trabajo de los compañeros, todo ello sin menoscabar lógicamente la metedura de pata de los responsables de este desaguisado, que como de costumbre se lavan las manos y siempre hay tontos que lo paguen.

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